Envases tóxicos

¿Sabías qué…

Los productos enlatados que su envase esté abollado, hinchado, oxidado o perforado o si al abrirlo expide líquido a presión o tiene mal olor puede afectar seriamente tu salud y la de tu familia?

 El desarrollo de bacterias y hongos en productos alimenticios enlatados puede producir sustancias tóxicas muy peligrosas y que permanecen en los alimentos aún después de cocinarlos.

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Cuando la lata se golpea genera pequeñas grietas y filtraciones y permiten el ingreso de bacterias u hongos y que el producto se contamine y se eche a perder. Durante el desarrollo de estos microorganismos se liberan gases que hinchan la lata siendo una importante señal de alarma al momento de adquirir alimentos enlatados.

También es posible que la contaminación ya esté presente en el alimento previamente a su envasado y en esas condiciones las bacterias se desarrollen durante el período de almacenamiento, generando sustancias tóxicas. Este es el caso del Clostridium botulinum que produce el botulismo, una intoxicación que paraliza todos los músculos y que conduce a la muerte por paro cardiorrespiratorio en pocos minutos.
Tanto los envases como los alimentos deben cumplir estrictos controles de calidad previamente a su liberación al mercado. Estos controles se realizan de acuerdo al Código Alimentario Nacional y a los Reglamentos Técnicos del Mercosur, en laboratorios acreditados por el Organismo Argentino de Acreditación. Además la producción debe estar bajo un Sistema de Buenas Prácticas de Manufactura que en alimentos se aplica de acuerdo a la norma internacional ISO 22.000. La implementación de este sistema de calidad es responsabilidad del productor pero debe ser evaluado y aprobado por un Organismo de Certificación.

Solamente la aplicación de todos estos controles asegura que se preserve la calidad de los alimentos desde el inicio de la producción y hasta su llegada a nuestra mesa.

Por: Lic. Pablo Keimel, Gerente Técnico de Laboratorio